Iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles
La iglesia tiene muros de mampostería, tres naves con cubierta de crucería sencilla en la nave central, salvo la cabecera, que es algo más complicada. Las naves laterales se cubren con bóveda de arista y una capilla presenta cúpula con linterna. El edificio sufrió un profunda transformación durante el siglo XVI y otras en el siglo XVIII.
En el siglo XVI, se dotó a la iglesia de una portada plateresca, que es obra de cantería, con dos columnas estriadas y decoradas que flanquean un arco central con cabezas de querubines y con dos medallones a los lados.
También añadió una hornacina con una imagen de la Virgen titular del tiempo en piedra muy tosca.
En 1978 se hicieron las últimas obras de la iglesia, en las que se completaron paredes y se demolió la vieja cárcel, con lo cual desaparecieron los últimos vestigios de la antigua fortaleza, en la que se albergaba a los cautivos y que dio origen el nombre del pueblo.
La torre adosada a los pies de la iglesia tiene dos cuerpos: el primero cuadrado de mampostería y tapial, tuvo su origen en la solución urbanística semejanza a la de las torres mudéjares de Teruel, con un paisaje bajo arcadas en su base. De dicho paisaje se observan perfectamente los arcos a ambos lados de la torre. El segundo cuerpo es octogonal de mampostería y ladrillo.
El retablo más antiguo de la iglesia está dedicado a San Valero, con tablas sobre San Martín, Adoración de los Reyes, Nacimiento del Niño, Crucifixión, Piedad, Santa Ana, La magdalena, etc.
Planta